La fotografía de producto es una de las producciones más buscadas por las marcas para destacar los atributos y las cualidades de los productos que ofrecen. Estas representaciones visuales reflejan lo mejor de cada objeto, haciéndolos atractivos y mostrando sus texturas, colores y principales propiedades de la forma más fiel posible.

Desde ya, la fotografía publicitaria de productos se utiliza con fines comerciales para vender un determinado producto. Tomando como punto de partida la premisa de que los potenciales clientes no pueden ver el objeto en cuestión de primera mano, las fotografías deben brindar la mayor información que se pueda. Es decir, esas fotos deben tener la capacidad de generar ventas y, a su vez, mostrar todas las características del producto.

1. Considerá el objetivo y el medio

Lo primero, al hacer fotografía de producto, es tener en cuenta el objetivo y el medio. ¿Qué significa esto? Por un lado, es importante saber cuál es el objetivo que se persigue. Sí, todas buscan, al fin y al cabo, generar ventas. Pero, ¿se quiere dar a conocer un nuevo packaging de un producto muy reconocido? ¿Se está lanzando al mercado un producto innovador o una marca que todavía no es tan conocida?

Y, finalmente, ¿en dónde saldrán publicadas esas fotografías? Ya que no es lo mismo plantear una sesión fotográfica de producto para tener material que subir en el catálogo de la tienda online que utilizar fotos para afiches en vía pública. Lo que se quiere transmitir no es lo único que está en juego.

Acá también inciden los formatos por medio. Por ejemplo, en Instagram, hay posibilidad de utilizar fotografías en vertical o en tamaño cuadrado. Estos puntos son importantes saberlos antes de comenzar con la sesión de fotografía como tal.

2. Elegí los accesorios adecuados

Dentro del mundo de la fotografía de producto, hay muchísimos accesorios que se pueden utilizar. En línea con esto, hay que revisar cuáles son imprescindibles para la producción fotográfica en cuestión.

Por ejemplo, las cajas de luz suelen utilizarse con mucha frecuencia para concentrar toda la atención en el producto y, por otro lado, para tener un mayor dominio de la iluminación y las características que se quieren resaltar (como la textura). También, hay quienes prefieren usar fondos, ya sea en color blanco o negro, para destacar los atributos del producto.

Pero eso no es todo. Algunos van más allá con la imaginación y utilizan otro tipo de elementos para resaltar los productos. Así, hay fotografías de vinos o cervezas que pueden estar apoyadas sobre una tabla de madera u otro tipo de soporte.

En cuanto a lo que hace al trabajo con la cámara de fotos, nunca viene mal usar un trípode para hacer tomas más precisas y acertar en los ángulos.

3. Verificá el tipo de iluminación que necesitás

La iluminación siempre es un tema clave en la fotografía. Saber elegir el tipo de luz que se necesita es imprescindible para obtener los resultados deseados, de lo contrario pueden aparecer reflejos o errores de exposición que hagan caer todo el trabajo (en el sentido de que puede afectar gravemente la calidad del material logrado).

Hay quienes prefieren una iluminación natural, porque el horario y la ubicación para hacer las fotos permiten obtener grandiosos resultados. Pero también hay producciones en las que se privilegia la iluminación artificial, porque se puede controlar la luz, sin importar si es de noche o de día; hay mayor libertad para elegir cómo, cuándo y dónde hacer la producción.

Ahora bien, la calidad de la luz es otro factor fundamental. ¿Suave o dura? La primera permite obtener imágenes sin sombras (o muy pocas), mientras que la segunda se suele utilizar para hacer muy buenos contrastes.

Si querés saber más acerca de los tipos de fuentes de luz para cine y fotografía, leé más en este artículo.

4. Repasá los tips básicos de fotografía de producto

Otro paso fundamental, sobre cómo hacer fotografía de producto, es tener siempre presente los consejos básicos (pero no por eso menos importantes) sobre cómo encarar estas producciones para que tus productos logren destacarse tal como vos querés (¡después de todo, se trata de generar más ventas!).

  • Tené cuidado con los reflejos
  • Controlá la exposición
  • Cuidado con el enfoque de la cámara
  • Mucha atención con el reflejo de uno mismo o de la cámara en los productos (especialmente en los productos cuyas características hacen que sea más fácil verse reflejado)

5. ¿Qué historia vas a contar?

Las marcas que se destacan son aquellas que tienen un gran poder para contar historias. Y eso se ve reflejado en todos los elementos que hacen a sus campañas publicitarias. En línea con esto, la composición de las fotografías de producto debe ser planificada con anticipación:

  • ¿Qué historia querés que cuenten esas fotografías?
  • ¿Cuál será el punto de vista?
  • ¿Qué colores se privilegiarán?

Desde ya, para obtener fotografías que resulten interesantes, hay que considerar las reglas de composición. Una vez se tenga en claro todo esto, ya se puede proceder a tomar las fotografías.

6. Terminá con la postproducción

Y llegamos al último paso. La edición de las fotografías de producto permiten hacer correcciones de color, iluminación, balance de blancos, corregir sombras e incluso hacer recortes.

Todo esto, a grandes rasgos, implica el proceso de hacer fotografía de producto. Si estás buscando fotos profesionales para que tus productos realmente se destaquen y enamoren a tu público objetivo, en Cuarto Enfoque Productora Audiovisual contamos con el servicio de fotografía profesional.

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